37 Versículos de la Biblia Sobre la Preocupación. Citas Bíblicas para no Preocuparse ya qué Dios tiene el control.

Versículos de la Biblia Sobre la Preocupación
Versículos de la Biblia Sobre la Preocupación

Preocupación en la Biblia

Romanos 5:1

En consecuencia, ya que hemos sido justificados mediante la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. (Romanos 5:1)

Salmos 119:105

Tu palabra es una lámpara a mis pies, es una luz en mi sendero. (Salmos 119:105)

Mateo 6:34

Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas. (Mateo 6:34)

Santiago 1:2-4

Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia. Y la constancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean perfectos e íntegros, sin que les falte nada. (Santiago 1:2-4)

1 Corintios 15:10

Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y la gracia que él me concedió no fue infructuosa. Al contrario, he trabajado con más tesón que todos ellos, aunque no yo, sino la gracia de Dios que está conmigo. (1 Corintios 15:10)

Lucas 12:25

¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida? (Lucas 12:25)

Salmos 55:22

Encomienda al Señor tus afanes, y él te sostendrá, no permitirá que el justo caiga
y quede abatido para siempre. (Salmos 55:22)

Proverbios 16:3

Pon en manos del Señor todas tus obras, y tus proyectos se cumplirán. (Proverbios 16:3)

Salmos 56:3

Cuando siento miedo, pongo en ti mi confianza. (Salmos 56:3)

Mateo 11:29

Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma. (Mateo 11:29)

Hebreos 13:6

Así que podemos decir con toda confianza: El Señor es quien me ayuda; no temeré. ¿Qué me puede hacer un simple mortal?. (Hebreos 13:6)

1 Samuel 30:6

David se alarmó, pues la tropa hablaba de apedrearlo; y es que todos se sentían amargados por la pérdida de sus hijos e hijas. Pero cobró ánimo y puso su confianza en el Señor su Dios. (1 Samuel 30:6)

2 Corintios 11:28

Y, como si fuera poco, cada día pesa sobre mí la preocupación por todas las iglesias. (2 Corintios 11:28)

Lucas 10:41-42

Marta, Marta —le contestó Jesús—, estás inquieta y preocupada por muchas cosas, pero solo una es necesaria. María ha escogido la mejor, y nadie se la quitará. (Lucas 10:41-42)

Filipenses 4:6-7

No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús. (Filipenses 4:6-7)

Proverbios 16:9

El corazón del hombre traza su rumbo, pero sus pasos los dirige el Señor. (Proverbios 16:9)

1 Corintios 4:5

Por lo tanto, no juzguen nada antes de tiempo; esperen hasta que venga el Señor. Él sacará a la luz lo que está oculto en la oscuridad y pondrá al descubierto las intenciones de cada corazón. Entonces cada uno recibirá de Dios la alabanza que le corresponda. (1 Corintios 4:5)

1 Pedro 5:7

Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes. (1 Pedro 5:7)

Salmos 34:4

Busqué al Señor, y él me respondió, me libró de todos mis temores. (Salmos 34:4)

Romanos 8:31

¿Qué diremos frente a esto? Si Dios está de nuestra parte, ¿quién puede estar en contra nuestra? (Romanos 8:31)

2 Timoteo 1:7

Pues Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio. (2 Timoteo 1:7)

Mateo 11:28-30

Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma. Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana. (Mateo 11:28-30)

Colosenses 3:15

Que gobierne en sus corazones la paz de Cristo, a la cual fueron llamados en un solo cuerpo. Y sean agradecidos. (Colosenses 3:15)

Josué 1:9

Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el Señor tu Dios te acompañará dondequiera que vayas. (Josué 1:9)

Salmos 121:1-2

A las montañas levanto mis ojos, ¿de dónde ha de venir mi ayuda? Mi ayuda proviene del Señor, creador del cielo y de la tierra. (Salmos 121:1-2)

Isaías 40:31

Pero los que confían en el Señor renovarán sus fuerzas, volarán como las águilas: correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán. (Isaías 40:31)

1 Pedro 2:24

Él mismo, en su cuerpo, llevó al madero nuestros pecados, para que muramos al pecado y vivamos para la justicia. Por sus heridas ustedes han sido sanados. (1 Pedro 2:24)

Lucas 12:22

Luego dijo Jesús a sus discípulos: Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qué comerán, ni por su cuerpo, con qué se vestirán. (Lucas 12:22)

Salmos 23

El Señor es mi pastor, nada me falta, en verdes pastos me hace descansar. Junto a tranquilas aguas me conduce, me infunde nuevas fuerzas. Me guía por sendas de justicia por amor a su nombre. Aun si voy por valles tenebrosos, no temo peligro alguno porque tú estás a mi lado, tu vara de pastor me reconforta. Dispones ante mí un banquete en presencia de mis enemigos. Has ungido con perfume mi cabeza, has llenado mi copa a rebosar. La bondad y el amor me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor habitaré para siempre. (Salmos 23)

1 Pedro 5:6-8

Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él los exalte a su debido tiempo. Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes. Practiquen el dominio propio y manténganse alerta. Su enemigo el diablo ronda como león rugiente, buscando a quién devorar. (1 Pedro 5:6-8)

Hebreos 11:1

Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve. (Hebreos 11:1)

Juan 14:1

No se angustien. Confíen en Dios, y confíen también en mí. (Juan 14:1)

Apocalipsis 21:4

Él les enjugará toda lágrima de los ojos. Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir. (Apocalipsis 21:4)

Salmos 37:5

Encomienda al Señor tu camino, confía en él, y él actuará. (Salmos 37:5)

Isaías 41:10

Así que no temas, porque yo estoy contigo, no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré, te sostendré con mi diestra victoriosa. (Isaías 41:10)

Mateo 10:19

Pero, cuando los arresten, no se preocupen por lo que van a decir o cómo van a decirlo. En ese momento se les dará lo que han de decir. (Mateo 10:19)

Lucas 21:36

Estén siempre vigilantes, y oren para que puedan escapar de todo lo que está por suceder, y presentarse delante del Hijo del hombre. (Lucas 21:36)

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